
Desde que empezó el año he experimentado desidia al momento de resolverme a hacer las cosas que tengo pensadas. Particularmente en el aspecto creativo. Creo que va de la mano - o no van a ningún lado, mejor dicho- con la escasa motivación que recibo de mis lecturas. No es que me echen porras pero por lo regular suelen fomentar mis ideas. Tampoco tienen la culpa, no me estoy diciendo que sean malos o buenos textos, sino más bien el momento en que los leo no entona. es como salir en bermudas en invierno. Algo así. Cada uno tiene su temporada para engancharse de cierta cosa. En noviembre, por ejemplo, leí "Boquitas pintadas" de Puig y ya no se trataba de solamente de leer, continuar era un asunto de vida o muerte. Recalcando que no es el autor sino la temporada, puedo decir que lo que ahora leo no me produce ese efecto. Tengo mucho de leer "La vida, instrucciones de uso" de Perec, "Cartas a los Jonquières" de Cortázar sin acercarme al gusto de la desesperación. "Obras completas" de Lezama Lima, El diario de Alfonso Reyes comprendido entre el 30 y el 36, me tumban de sueño a las primeras páginas. "Los detectives salvajes" de Bolaño, es una cosa impresionante, logra enfermarme y eso es lo que hacen las mejores novelas, sin embargo, puedo encaramarme en otro libro sin consecuencias. Ahí el problema. Hubo un libro que terminé hace poco "Cuentos de papel" de Saturnino Rodríguez, este consiguió interesarme a base de mi constante crítica a sus cuentos, que es en realidad una autocrítica, una manera de hacerme pensar en cómo y de cuántas maneras puedo contar los que me tocan. Pero fue un efecto temporal, apagado por mi desidia en cuanto cerré el libro.
Es así que busco terminar con este bucle tratando de encontrar una lectura que me venga a doc.
¿Cuál crees que sería?
0 comentarios:
Publicar un comentario