Como ya están enterados -¿Segura, Ego? ¿de qué forma?- Hm... Como ya están enterados, en la medida en que ustedes y nosotros existimos en una especie de intuición atemporal...(¿Te parece?) -Suena mucho mejor- Santiago y yo nos hemos dedicado estos dos últimos meses a aprender todo lo que podamos sobre el dibujo con grafito. El detonante fue tan curioso como novelesco, pero eso ya lo contaremos precisamente así, en un cuento, una novela.
Algo que nos llama mucho la atención es el poder que tienen hoy en día las artes visuales. A lo mejor siempre ha sido de esa manera pero para nosotros este descubrimiento está lleno de novedad: No faltan los amigos que nos piden su retrato, los que miran con asombro el grafito como queriendo tocarlo y me miran a mí, luego al papel, luego a mí y otra vez se quedan absortos y boquiabiertos. -Modestia aparte, ¿eh?- (Sí)
Esto pone en un dilema a Santiago, no sabe si complacerse o encabronarse. Se complace, claro, en el gusto de sus amigos cuando se llevan de regalo una pieza, pero le encabrona una reflexión que lleva años desarrollado: el arte reducida a la practicidad, pero una practicidad consumista, de escasa calidad artística. Claro que hay excepciones, dice, las hay, las hay...¿pero las personas son capaces de discernirlo? Y se queda pensando, muy callado.
Esta foto resume muy bien las obras más importantes de los últimos meses. Santiago sostiene un retrato que me hizo.
-Ego








