Social Icons

twitterfacebookgoogle plustumblrrss feedemail

martes, 20 de julio de 2010

Sanmillano 2010


(izq. a der.) García Monterrey, Otoniel Guevara y Nérvinson Machado

Mi experiencia en el sanmillano 2010.
Gargantúas.

Evento sin precedentes que no claudica en mi memoria y mi primera vez detrás de una mesa de lectura. Esa noche a la entrada me preguntan "¿Vienes a leer o escuchar?" , y con mi tono más neófito respodí, bueno, ambas,  "Eres el cuarenta y seis y te toca la mesa ocho", Ah (todavía en la boca el sabor a novedad) ¿ Y eso qué significa?  "que van en la mesa cuatro y cada mesa tarda una media hora en recorrerse". Aquella es la clase de respuestas que me encantan: por lo que me tocará a las once y media, "Así es". Eran las ocho y media. En el interín escuché a autores que francamente no recuerdo muy bien por el pensar y repasar ese cuento que leería. Por todo el lugar escritores rondaban con cerveza en mano y se aglomeraban en el tostada-break, que era una mesa con todo tipo de municiones para el entremés. Cerca de las diez y media llegaron mis amigos Nérvinson Machado y Laura Fernández y con ellos Otoniel Guevara, un excelentísimo poeta del Salvador. Magnífica velada.Cuando me tocó leer le pedí un consejo para calmar el nervio y me dijo, "primero no te pongas nervioso" y así recordé que no debía ponerme nervioso...¡qué nervio! y he aquí el gran consejo de mi maestro: Presentarse, dar una breve introducción al cuento para aclimatarse y entonces sí llevar la lectura del cuento. Funcionó. No pude pedir mejor mesa de lectura, compartiéndola con Armando Alanís, Elia Martínez,Odvidio y Fausto, célebres escritores regiomontanos. Y así di lectura a "Moebius" y no pude pedir resultados más satisfactorios.

Regresé a casa con Mis grandes amigos que me dejaron el taxi y como agregado a la noche se le descompuso una llanta varios kilometros antes de llegar. El taxista le puso aire apenas para llegar a mi casa y la llanta reventada no dio para más, el disco rayaba ya el asfalto al detenerse a sus puertas. Acompañé al taxista mientras cambiaba la refacción y me metí a comer el recalentado de la cena cerca de las dos y media de la madrugada.

Espléndido.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Agradecimientos

Quiero agradecer en este espacio a todos los colaboradores que han hecho posible la continuidad de este blog: A Celia León por realizar la portada de las últimas entregas de "El lado de Escila", a Echi por compartirme su gusto por la fotografía y a Ego, por procurar que no falte la coca-cola en el refrigerador.

Y también a ti, lector, compañero, confidente y escucha, que nuestra complicidad no termine antes del fin del mundo.

Toma un respiro

Antes de cambiar de página