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| (izq. a der.) García Monterrey, Otoniel Guevara y Nérvinson Machado |
Mi experiencia en el sanmillano 2010.
Gargantúas.
Evento sin precedentes que no claudica en mi memoria y mi primera vez detrás de una mesa de lectura. Esa noche a la entrada me preguntan "¿Vienes a leer o escuchar?" , y con mi tono más neófito respodí, bueno, ambas, "Eres el cuarenta y seis y te toca la mesa ocho", Ah (todavía en la boca el sabor a novedad) ¿ Y eso qué significa? "que van en la mesa cuatro y cada mesa tarda una media hora en recorrerse". Aquella es la clase de respuestas que me encantan: por lo que me tocará a las once y media, "Así es". Eran las ocho y media. En el interín escuché a autores que francamente no recuerdo muy bien por el pensar y repasar ese cuento que leería. Por todo el lugar escritores rondaban con cerveza en mano y se aglomeraban en el tostada-break, que era una mesa con todo tipo de municiones para el entremés. Cerca de las diez y media llegaron mis amigos Nérvinson Machado y Laura Fernández y con ellos Otoniel Guevara, un excelentísimo poeta del Salvador. Magnífica velada.Cuando me tocó leer le pedí un consejo para calmar el nervio y me dijo, "primero no te pongas nervioso" y así recordé que no debía ponerme nervioso...¡qué nervio! y he aquí el gran consejo de mi maestro: Presentarse, dar una breve introducción al cuento para aclimatarse y entonces sí llevar la lectura del cuento. Funcionó. No pude pedir mejor mesa de lectura, compartiéndola con Armando Alanís, Elia Martínez,Odvidio y Fausto, célebres escritores regiomontanos. Y así di lectura a "Moebius" y no pude pedir resultados más satisfactorios.
Regresé a casa con Mis grandes amigos que me dejaron el taxi y como agregado a la noche se le descompuso una llanta varios kilometros antes de llegar. El taxista le puso aire apenas para llegar a mi casa y la llanta reventada no dio para más, el disco rayaba ya el asfalto al detenerse a sus puertas. Acompañé al taxista mientras cambiaba la refacción y me metí a comer el recalentado de la cena cerca de las dos y media de la madrugada.
Espléndido.










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